jueves, 16 de julio de 2015

ANALISIS Experiencias con portafolios físico o electrónico




A N Á L I S I S 
Experiencias con portafolios físico o electrónico  

   Este análisis hace crecer la expectación en relación a este curso, el recapitular experiencias, es una forma de enriquecer el trabajo diario. Ya sea para reafirmar lo que se conoce y practica, como para ponerlo en tela de juicio y revisar si en realidad  viene a ser la mejor opción.

    Al realizar la lectura (Portafolio Electrónico: Posibilidades para los docentes Nº 32 Marzo 2008   pp. 21- 3419) Mª Paz Prendes Espinosa pazprend@um.es Mª del Mar Sánchez Vera mmarsanchez@um.es Universidad de Murcia (España).   Se abre el panorama en aspectos que en mi practica docente diaria se han visto reflejados.   Permite reconocer que el portafolio es una herramienta que ayuda a obtener las pruebas de que se ha alcanzado un aprendizaje,  que servirá para enriquecer o desarrollar competencias, no solo al alumno sino al docente también. Aunque más que herramienta me agrada  pensar en el portafolio  como un “fundamento”, porque eso resultó ser para mí en el progreso de la práctica profesional.

    Elaborar un análisis de mi experiencia aunque he pensado en ello, nunca se ha realizado por escrito, en primer lugar mi práctica no es muy extensa, cuando realicé mi primer e-portafolio electrónico fue un poco frustrante principalmente porque no terminaba de entender cuál es la diferencia entre una presentación en diapositivas o powerpoint al portafolio, y en segundo lugar las TIC son un verdadero reto a mi vida.   En tercer lugar inicié el uso de portafolio como un requisito solamente, se le dio el sentido estricto de un instrumento para recopilar trabajos de mis alumnos y tener una evidencia tanto de su trabajo, como del trabajo docente.  Pero como lo indica la lectura encomendada  “la utilidad del e-portafolio es diversa”.     “…en educación el portafolio adquiere otra dimensión, no se limita a la mera recopilación de trabajos, sino que incluye una narrativa reflexiva que permite la comprensión del proceso de enseñanza o de aprendizaje, según el caso, y además puede facilitar la evaluación.” p.21

    Durante los estudios en la normal algunos maestros señalaban que al inicio solo estábamos conociendo la teoría, pero la práctica no era tan sencilla como leer.      ¡La teoría que conozcas será tu guía para transformar!
Y así fue, la necesidad de mis alumnos me llevó a descubrir algunos aspectos que me impulsaron a determinar acciones, a buscar información, a reflexionar en los objetivos y los medios, pero nunca en ¿qué es un portafolio?, ¿cómo se hace?, ¿cuándo?.. etc. creo que jamás pensé en eso, lo inicié porque: 1) con el conocimiento básico, 2) porque es un requerimiento y 3) con la idea fija de tener evidencias.  

     Más al ir recopilando diferentes actividades y trabajos, de manera inherente sabemos que es necesaria la comprobación de la actividad planteada.   Pero esto solamente era una revisión de los trabajos impuestos, al iniciar la revisión y observar que hay adelantos en algunos de los alumnos y en otros no, se empieza a reflexionar sobre que se está haciendo bien y que no, a la vez se inicia la evaluación y se empieza a analizar qué significan ciertos aspectos, qué tanto esfuerzo realizó el alumno, cómo será más significativo su aprendizaje, etc. Por lo tanto, se tiene que determinar entonces cual es la mejor manera de impulsar su aprendizaje y  se reestructuran actividades, se agregan o modifican se hacen adecuaciones y así, este proceso, permitió llegar a una inevitable autoevaluación,  a redescubrir procesos de construcción del conocimiento en mí y para los alumnos.
    Reconozco que al inicio la revisión del portafolios físico no era una evaluación tal cual,  real o completa y menos si consideramos que mi tarea como maestra de aprendizaje en el área de USAER no involucra una evaluación cuantitativa.  Sino más bien cualitativa, considerando las necesidades educativas, las aportaciones, actividades, actitudes, esfuerzo, constancia, avances…, aspectos inherentes al desarrollo integral de cada alumno.

    Comentaba que al inicio solo fue una recopilación de evidencias, mi  primer experiencia en la elaboración de portafolios físico fue un tanto negativa se llevaban su portafolio para guardar sus evidencias, al fin del ciclo o cuando fueron necesarias, resultó que la mayoría no tenía trabajos, o tenía uno que otro, sucios, rotos, maltratados.  Fue necesario cambiar de táctica, ahora consistió en que, con el apoyo de algunas madres de familia y cada uno de los alumnos, se realizó la elaboración física de un portafolio. Las hicimos con cajas de cereal, las que forramos con telas llamativas para los niños, algunas con plástico con decoraciones infantiles para que fuese más resistente y significativo para ellos, cada uno escogió su material, ya forrado le integramos un cinturón de poliéster para que fuese como un portafolios, ¡Listo, quedaron hermosos! Ahora a llenarlos con recortes, rasgado, escritura, ejercicios y fotos pero ahora “idea genial” se quedaría en el cubículo. Así que a trabajar con la mitad de espacio que se tenía antes, en realidad fue positiva la idea y el resultado pero en este caso, lo que menos tiene el área de USAER y en esta zona rural es espacio.

    Ante la novedad del material algunos alumnos querían tener el control de su maletín o portafolio, uno que otro alumno pedía sus trabajos de escritura primero para ponerlo en su archivo y después realizar las demás actividades, así que según sus gustos e interese el portafolio se convirtió de ser un recipiente donde se metían solo trabajos en algo más propositivo. Así que terminó siendo como un archivero donde agregamos un folder con ejercicios de maduración, otro folder con lecturas y actividades de escritura, actividades que estimulen su creatividad, otro con números y operaciones básicas y también el folder inicial donde se guardaban las evidencias. 
   Entonces como parte del desarrollo de sus habilidades empezaron escoger que actividad querían realizar primero, la regla fue entonces, realizar actividades de español y matemáticas y después escoger una actividad o dos según el tiempo restante, lo pueden realizar en el orden que ellos elegían y poco a poco algunos de ellos, no todos, fueron dirigiendo su aprendizaje. El trabajo se hizo más dinámico, y al mismo tiempo más exigente, debía estar en sus portafolios nuevas actividades para que ellos desarrollaran,  pero a la vez y poco a poco fue más organizado, orientador, adecuado a la necesidad individual, al final y en ese momento no sabía si era una mezcla, un archivero o un portafolios, se logró redirigir la actividad y sacar un mayor y significativo aprendizaje.

    La experiencia me dio evidencia de que el portafolio sirve para mostrar los procesos de aprendizaje-enseñanza.

    Ahora no es solo la caja donde meter trabajos, ni las nuevas tecnologías son cosas novedosas, en mi experiencia se convierten en parte del  fundamento, de mis herramientas a echar mano para lograr esos cambios significativos y renovar mi metodología  y la concepción de mi labor docente.  Es momento de apropiarme  de las TIC y crecer en el uso de herramientas digitales y de las múltiples expectativas que brindan los portafolios electrónicos.